Tratamiento del sobrepeso y obesidad

Más allá de consideraciones estéticas, el tratamiento de la obesidad es de especial importancia por la mejora en los factores de riesgo asociados.

El objetivo del tratamiento es reducir la grasa corporal induciendo, obviamente, un balance energético negativo, combinando restricción calórica y ejercicio físico.

La modificación de la conducta desempeña un papel importante en el tratamiento de la obesidad, ya que se pretende cambiar la actitud del obeso frente a la comida y sus hábitos alimentarios y su actividad física. 

De hecho, algunos estudios han puesto de manifiesto que el aumento en la incidencia de obesidad puede verse favorecido por el aumento del sedentarismo, y por los cambios en los hábitos alimentarios de las poblaciones desarrolladas, con un paulatino descenso en la ingesta de hidratos de carbono y un aumento en el consumo de grasa.

Tratamiento de la obesidad

El tratamiento de la obesidad necesita un enfoque que va más allá de la entrega de una simple dieta impresa, pues la obesidad es un problema complejo cuyo abordaje requiere la consideración de múltiples variables. Por todo esto, la estrategia a seguir se basa en los siguientes pilares:

  •     Dieta
  •     Ejercicio físico
  •     Psicoterapia y tratamiento conductual
  •     Fármacos
  •     Productos dietéticos
  •     Cirugía
  •     Otros: acupuntura, lipectomías…

La inclinación hacia una u otra opción dependerá fundamentalmente del grado de obesidad, edad, estado de salud general, equilibrio mental, nivel sociocultural y motivación del paciente, siendo habitual la necesidad de combinar varias alternativas, pero sobre todo, los elementos básicos para el tratamiento de la obesidad son la dieta y el ejercicio físico.

El alto número de fracasos que provocan a largo plazo los tratamientos convencionales, especialmente la dieta, hacen que las personas obesas, con sobrepeso o incluso algunos individuos con IMC normal, acudan a otro tipo de medidas, a menudo postuladas por personas no expertas que, independientemente de su potencial peligrosidad, solo acaban sembrando desesperanza y hastío. Valga de ejemplo, las “fórmulas magistrales” que circulan a veces sin especificar sus principios activos, las “pautas infalibles” de revistas de ocio con apariencia científica o el “boca a boca del remedio maravilloso”, cuyos resultados pueden llevar a efectos rebote al dejar de seguirlo o incluso a tener efectos secundarios muy graves.

Con frecuencia la “pastilla milagrosa”, es demandada por estas personas, como primera y a veces como única opción, con la intención de que se convierta en la solución mágica a su problema, de modo que tomarse dicha pastilla sea todo el esfuerzo que tengan que hacer por su parte.

Por todo ello, las investigaciones se dirigen a buscar medicamentos efectivos que puedan mantenerse de forma crónica, pero siempre utilizándose como apoyo el tratamiento dietético y del ejercicio físico y nunca como único tratamiento.  Además se requiere supervisión médica.

Tratamiento farmacológico

Los fármacos para el tratamiento de la obesidad pueden clasificarse de la siguiente manera

  •     Anoréxigenos
  •     Inhibidores de la absorción
  •     Termogénicos
  •     En investigación: leptina, dopaminérgicos, etc.

Elena Requejo

Farmacéutica